Pues sí, aquí tenemos un par de fotos de estos días de dichos lares. Si no fuera por los remolques y por la torre del cruce de pistas cualquiera pensaría que se trata de un campo de Finlandia o de Kamchatka.
…Pero los “pequeños roedores” siguen presentes y “dejando huella” (nunca mejor dicho).
Sugerimos colgar un par de estas fotos en julio y agosto en los toldillos de la 11 y la 29.



Y aquí podemos ver al 67 (o JY) asomando la nariz en el frío invernal… Esperamos que éste sea un gran año para él (¿o “ella”?) y sus dos pilotos (Mare de Déu!)

Por cierto, ya estamos preparando las fechas para iniciar el desembarco del 67 en las llanuras manchegas (a poder ser aterrizando del mismo sitio de donde se haya despegado)… ¡a ver cómo se presenta el año!
Nota: gracias a Alfonso Pedrero por amablemente dejarnos publicar sus fotos