Pues aqui estamos de nuevo con una prueba de sectores. Ayer cenando en la Plaza Mayor de Ocaña pude entrever un poco cómo se planifican los cracks para ello. En cualquier caso, hoy desgraciadamente también llegaré tarde debido a querer ganar kilómetros y acabaré perdiendo muchos minutos rascando piedras: todavía no me ha entrado en la cabeza que aquí lo que se busca es correr y no hacer mucho camino, esperemos que a la segunda -y con la imborrable imagen de Los Torneros tan cerquita- lo aprenda.
La salida presentaba muchos cúmulos al Este (donde debían haber tormentas) y unos pocos en el llano y sólo alguno aislado en los Montes: Muy a lo lejos por el Oeste se intuían los cirros, por lo que la idea era salir cuanto antes mejor.

Fases del vuelo:
1- salida y buen planeo de 43 km con un l/d de 80. Salí con Dietrich y Juan Luis “en patrulla”, pero antes de El Romeral ellos se quedaron virando. Camino de la Sierra de El Romeral me dirigí hacia unos indicios de cúmulos (los famosos “wisps”) cerca de Quero, y para ello primero pasé por encima de la Sierra del Romeral (por encima, cuando tal vez debería haber ido un poco al este dado que había unos 15 km de viento de Oeste; por ejemplo pude ver a Alfonso al este del Romeral girando ) y el oeste de Villacañas, pero no había nada por lo que me encamine a los “wisps”. De camino se empezaron a deshacer por lo que cogí algo por el camino. Bien pensado lo de las 3 opciones de búsqueda.
2. los cúmulos aparecían cada vez más lejos por el este y sureste (fuera del sector de Alcazar de San Juan). Al mirar al oeste vi los Montes sin cúmulo alguno, por lo que – a la vista de que me quedaba 1h30m de las 2 horas del total de tiempo- decídí seguir profundizando en este sector hacia el sureste pasando por encima de 2 vertederos, pueblo y camino de Navajo pasando por los bordes campos secos junto a lagunas. El vertedero medio funcionó (pues costó centrarlo) pero de camino -y con 20 km de viento en contra y descendencia continuada de 1/2 m/s- nada hasta el borde noreste de navajo, donde cogí una térmica muy buena hasta 2500. A pesar de salir del camino del primer al segundo sector la decisión de ir a Navajo fue buena. El hecho de que dos conatos de cúmulos bien blancos (no “wisps”) en los Montes desaparacíeran en un par de minutos deberían haberme hecho dar cuenta de que algo estaba cambiando (tengo esa imagen grabada en la cabeza)…
3- de camino al segundo sector fui por encima de los montes un poco a sotavento y al principio cogí una térmica buena, pero luego nada más. A la derecha (norte) vi -y oí- un par de aviones girando cerca de Consuegra pero ya los había pasado, estaba a unos 2.300 metros y creí mejor seguir. Desgraciadamente no funcionó nada (de hecho creo que “me comí” un sotavento de las montañas con el viento suroeste, ¡ojo al dato para futuros vuelos!). Seguí por encima de los Montes con descendencias continuadas de 1-2 m/s, por lo que -si el inicio de Los Torneos no funcionaba- debería haber virado al noroeste hacia el punto más cercano del sector e ir al valle y hacia la sierra de Los Yébenes
4- en lugar de ello seguí y seguí hacia el oeste aun viendo que no funcionada nada. Creo que desgraciadamente estaba en “modo automático” y casi no pensaba, pues ni recuerdo si había cirros y no me acordé para nada de la desaparición de los cúmulos. De todas maneras había bajado mucho y el lanzarme al valle con 900 metros tal vez podría haber sido una peor decisión
5- no funcionaban las rocas de barlo ni de sota ni el castillo de Guillamón ni nada. Delante mío vi un velero también bajito -que a la postre resultó ser el Cirrus “ole” pilotado por Miguel Monedero- y me apunté con él a girar, pero no era nada sólido y nos fuimos arrastrando hacia el oeste hasta que me paré encima de unas rocas (200 m +/-) mientras él seguía. Se incorporaron por un rato el LD y otro, pero se fueron. Finalmente aquella térmica (muy rota e indefinida) me dio una térmica de 1,1 m/s que me dio para saltar hacia los Yébenes con 1040 m.
6- aun viendo un par de veleros al fondo me paré a virar dos cositas antes del pueblo de los Yébenes (donde encima perdí altura) hasta que conseguí ir de térmica en térmica de suroeste a noreste cada vez mejorando y llamé al Elfe para que se viniera, pues la última fue un 2,2 integrado (además se unió un 27). A partir de allí a casa, con un viento en cola de 11km/h hice un planeo final de 48 km a 163 km/h y un l/d de 26.
Finalmente llegué 33 minutos tras el tiempo, y creo que podría haber llegado 2-3 minutos después del tiempo con 15 km menos y una media cercana a los 90 km/h (¡o más!). Y todo por “haber dejado de pensar” a medio vuelo, no haber hecho caso a las señales de la desaparición de cúmulos, y por no haber recordado que se trata de velocidad y no de distancia.
Debo cambiar una cosa en la pda: si el método que tengo marcado para el cálculo del Ete es McReady pero no vuelo con McReady entonces es preferible cambiar el método de cálculo (y seguir haciendo “la cuenta de la vieja” teniendo en cuenta el viento y que -en conjunto- suelo correr más en planeo final) y creo que lo más correcto es probar “Promedio velocidad y vario” así como marcar “Usar diferencia de altura”)
La clasificación del día quedó de la siguiente manera (teniendo en cuenta que estuve 20 ó 22 minutos arrastrándome como alma en pena, sacar un 78,5 km/h de media no está mal, pero me hace ver que podría haber estado en el rango 88-93 km/h):
